Por qué la mayoría de las entrevistas se deciden antes de empezar
Diversos estudios en selección de personal indican que los entrevistadores suelen formarse una primera impresión en los primeros 30 a 90 segundos de la entrevista. Esa impresión inicial no depende solo del currículum, sino de la actitud, la comunicación y la seguridad con la que la persona se presenta.
Esto significa que una entrevista no se gana improvisando. Se gana preparando el mensaje, entendiendo el contexto y sabiendo qué mostrar en cada momento.
Soy Elena García Agruña experta en coaching laboral y en este artículo te voy a dar unos consejos para que tu próxima entrevista de trabajo salga bien.
Antes de la entrevista: la preparación que marca la diferencia
Una preparación sólida no consiste en memorizar respuestas, sino en construir un discurso coherente.
Investiga más allá de la web corporativa
Conocer la empresa es clave, pero no basta con leer su página principal. Analizar su cultura, su momento actual y su tipo de liderazgo permite adaptar el lenguaje y el enfoque de las respuestas.
Los procesos de selección valoran cada vez más el encaje cultural. Según datos de selección de talento, más del 70 % de los responsables de contratación considera que un buen encaje con el equipo es tan importante como la experiencia técnica.
Define tu propuesta de valor profesional
Uno de los errores más comunes es no saber explicar qué aportas. Tener claros tus logros, tu forma de trabajar y tus motivaciones te permite responder con claridad y evitar discursos genéricos.
Durante la entrevista: cómo diferenciarte de otros candidatos
En una entrevista no solo se evalúa lo que dices, sino cómo lo dices.
Comunicación verbal y no verbal
Estudios en comunicación indican que una parte muy relevante del mensaje se transmite de forma no verbal: postura, contacto visual, tono de voz y coherencia entre lo que se dice y lo que se muestra.
Una actitud abierta, una escucha activa y respuestas estructuradas generan confianza y profesionalidad.
Demuestra capacidad de reflexión
Las empresas no buscan personas perfectas, sino profesionales capaces de aprender. Explicar cómo has gestionado errores o qué has aprendido de experiencias pasadas transmite madurez y autoconocimiento.
Errores frecuentes que restan puntos
Incluso perfiles muy válidos pueden quedar descartados por errores evitables:
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No adaptar el discurso al puesto
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Hablar de forma negativa de empleos anteriores
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Mostrar inseguridad excesiva o rigidez
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Responder de forma automática sin escuchar
Según datos de selección, una mala comunicación durante la entrevista es uno de los principales motivos de descarte, incluso por encima de la falta de experiencia.
Después de la entrevista: una fase clave que pocos cuidan
El proceso no termina cuando finaliza la entrevista. Reflexionar sobre cómo te has sentido, qué preguntas te han resultado difíciles y qué podrías mejorar aumenta significativamente las probabilidades de éxito en futuras oportunidades.
Preparar entrevistas no solo sirve para conseguir un puesto, sino para ganar claridad profesional y tomar mejores decisiones sobre el camino laboral que quieres seguir.



